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Cuando hablamos de hábitos, tenemos que tener en cuenta que este concepto es muy amplio. 

El hábito es cualquier comportamiento con el que no nacemos, es aprendido  mediante la repetición, que se realiza de forma de forma automática y habitual sin darnos cuenta.

Los hábitos, sean negativos o positivos, se forman cuando el cerebro busca la forma de ahorrar esfuerzo, transformando cualquier rutina en un hábito para ahorrar tiempo y energía. 

Cuando automatizamos ciertas conductas, las realizamos de forma más eficiente y rápida. Al automatizar reacciones y comportamientos, pasan a ser dirigidos por el subconsciente, con lo cual el consciente queda libre para realizar otras funciones, sino quedaría bloqueado. Comer respirar, conducir, etc… quedan relegadas al control subconsciente. 

No es cierto que un hábito se forma en 21 días, dado que es un tiempo escaso para ello, aún así, todo depende de la persona en cuestión y de la emoción con la cual esto se haga, es decir no solo influye la parte mental, sino la emocional.

El problema de cambiar un hábito, es reprogramar la información que provoca que lo hagamos de forma repetida, dado que está grabado en el subconsciente tanto el hábito como dicha información. No podemos pretender cambiarla desde el consciente, dado que sus idiomas son distintos.

Está informacion grabada puede ser nuestra, o no. Por ejemplo, podemos haber visto a nuestros padres desenvolverse en la vida de una forma determinada en cuanto a los hábitos alimenticios, comiendo mucho pan, poca verdura, mucha azúcar, es decir, hábitos poco sanos, en ese caso los copiaremos como normales y los implementaremos en nuestra vida como adecuados. 

Otro caso distinto, es el estar toda nuestra vida delgados, porque hemos visto en nuestros padres una nutrición sana, libre de tóxicos, etc… Pero de pronto en nuestra vida esta situación cambia, nuestro metabolismo cambia y empieza a hacernos coger peso de forma desmesurada. La pregunta en este caso sería, desde cuando ha cambiado nuestro metabolismo y para qué y luego cambiar esa información que lo provocó.

Tengamos en cuenta que somos organismos biológicos, pero a nivel interno y profundo todo está codificado en información, es decir hasta la forma de coger un vaso de agua está condicionado por información interna que hace que lo cojamos de esa manera.

Entonces para cambiar un hábito de forma definitiva y duradera, solo podemos cambiar esa información subconsciente, que hace  que se provoque esa reacción subconsciente y se refleje en una acción a nivel de cuerpo. Todo lo que pretendamos desde un punto de vista consciente es probable que fracase en más de un 85 %. Como ejemplo los cambios que intentamos hacer año tras año justo en fin de año y que llamamos propósitos.