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Cómo nos afectan los malos hábitos

Cómo nos afectan los Malos Hábitos

Los malos hábitos condicionan nuestra vida, impidiéndonos sacar nuestro mayor potencial y conseguir nuestras metas y objetivos.

Cuando cambiamos los malos hábitos por otros positivos podemos llegar a cambiar radicalmente nuestra vida.

Aunque los malos hábitos siempre han existido, es cierto que debido a las circunstancias que estamos viviendo estas últimas décadas, estos han aumentado considerablemente.

adiccion al tabaco
Adicción al tabaco

¿Qué son los malos hábitos?

Cuando hablamos de hábitos, tenemos que tener en cuenta que este concepto es muy amplio. El hábito es  cualquier comportamiento con el que no nacemos.

Los hábitos son aprendidos  mediante la repetición, que se realiza de forma automática y habitual sin darnos cuenta.

Los hábitos, pueden ser malos hábitos o negativos y hábitos saludables o positivos, se forman cuando el cerebro busca la forma de ahorrar esfuerzo, transformando cualquier rutina en un hábito para ahorrar tiempo y energía.  Cuando automatizamos ciertas conductas, las realizamos de forma más eficiente y rápida. Al automatizar reacciones y comportamientos, pasan a ser dirigidos por el subconsciente, con lo cual el consciente queda libre para realizar otras funciones, sino quedaría bloqueado. Comer, respirar, conducir, etc. quedan relegadas al control subconsciente.

adiccion a los farmacos
Adicción a los fármacos

¿Cómo se forman los hábitos?

No es totalmente cierto que un hábito se forma en 21 días, dado que es un tiempo relativo para ello, todo depende de la persona en cuestión y de la emoción con la cual esto se haga, es decir, no solo influye la parte mental, sino la emocional.

 El problema de cambiar un hábito, es reprogramar la información que provoca que lo hagamos de forma repetida, dado que está grabado en el subconsciente, tanto el hábito como dicha información. No podemos pretender cambiarla desde el consciente, dado que sus idiomas son distintos.

 Está información grabada puede ser nuestra, o no. Por ejemplo, podemos haber visto a nuestros padres desenvolverse en la vida con malos hábitos, de una forma determinada en cuanto a los hábitos alimenticios, comiendo mucho pan, poca verdura, mucho azúcar, es decir, hábitos poco sanos. En ese caso los copiaremos como normales y los implementaremos en nuestra vida como adecuados. 

 Otro caso distinto, es haber visto en nuestros padres una nutrición sana, libre de tóxicos, etc. Pero de pronto en nuestra vida esta situación se transforma repentinamente y nuestro metabolismo cambia por un suceso determinado en nuestra vida. La pregunta en este caso sería, cuándo sucedió ese evento que cambió nuestro metabolismo y para qué. Luego podremos cambiar esa información que lo provocó.

¿Cómo transformar los malos hábitos?

 Tengamos en cuenta que somos organismos biológicos, pero a nivel interno y profundo todo está codificado en información, es decir, hasta la forma de coger un vaso de agua está condicionado por información interna que hace que lo cojamos de esa manera.

 Entonces para cambiar los malos hábitos de forma definitiva y duradera, solo podemos cambiar esa información subconsciente, que hace  que se provoque esa reacción química y se refleje en una acción a nivel del cuerpo.

 Todo lo que pretendamos hacer desde un punto de vista consciente es probable que fracase en más de un 85 %. Como ejemplo los cambios que intentamos hacer año tras año justo en fin de año y que llamamos propósitos.

adiccion a la comida
Adicción a la comida

Cambiando hábitos a través del A.M.S.

 La dificultad de cambiar un hábito de forma consciente, es que fue grabado por repetición durante mucho tiempo y por lo tanto es muy fuerte. Si quisiéramos cambiarlo de forma consciente, tendríamos que hacer dos cosas. La primera sustituir dicho hábito negativo por otro que nos sea beneficioso y luego repetirlo en el tiempo hasta que se instale definitivamente. El problema al hacerlo de esta forma es que hemos de ser muy disciplinados.

 Para entenderlo pondremos un ejemplo:

 Si una persona bebe alcohol en exceso, normalmente esta buscando un estado y unas sensaciones que no tiene cuando esta sobrio. Aunque se considera adicción, podríamos decir que es un habito nocivo o negativo, creado a lo largo del tiempo. El hecho es que la persona no se siente bien si no esta ebria. Si quisiéramos sustituirlo, tendríamos que sustituir el alcohol por otra bebida sana, por ejemplo un zumo de naranja y sumarle una situación que asemeje esa sensación que se tiene cuando se está ebrio, que depende de cada persona, pero podría ser cualquier situación que nos haga sentir bien, para unos podría ser pintar un cuadro y para otros jugar al fútbol.

 Lo interesante del proceso del A.M.S., es precisamente que no tenemos que averiguar que información es la que esta ligada a ese hábito. Trabajamos con toda la información en conjunto grabada en nuestro subconsciente más profundo, que no solo está unida a un hábito, sino también a miedos, bloqueos, creencias, emociones, etc.

 Tengamos en cuenta que cómo nos sentimos es producto de una química provocada por el cerebro, que está influenciada por la información que está procesando la mente subconsciente y el sentir del corazón unido a ella.

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